domingo, 11 de septiembre de 2011





Hace por lo menos dos semanas, los habitantes de las islas de San Andrés y Providencia han iniciado una serie de marchas y movimientos públicos con el propósito de frenar la exploración de varios de los cayos que conforman su territorio. Territorio en el que viven y trabajan, en el que tienen una economía. Economía que está totalmente ligada con la naturaleza y en consecuencia con el mar y los arrecifes de coral que allí se encuentran, considerados los más grandes del mundo y han sido declarados  Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO en el 2002  y Área Marítima Protegida por el gobierno nacional. Pero ni las marchas ni las declaraciones parecen importarle a José Armando Zamora el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, quien por el contrario ha dicho, muy descaradamente, que la reserva de Biosfera no prohíbe el desarrollo de actividades económicas. Y lo que ha dicho es verdad porque los raizales que habitan estas islas desde hace décadas  no han encontrado ningún impedimento en la existencia de Biosfera para  desarrollar actividades económicas como la pesca, el cultivo y el turismo las cuales son parte del PIB de el país y están amigablemente relacionadas con el  ambiente. El problema está en que las actividades económicas, a las que se refiere el señor Zamora, implican exploraciones de los suelos debajo del mar, conocidas más con el nombre de exploraciones sísmicas, que consisten  en  realizar excavaciones y pequeñas explosiones  generadoras de temblores,  práctica que trae como consecuencia la ruptura de los esqueletos de los corales que conforman el arrecife más grande del planeta.Tal como afirmó la microbióloga Mari Mow, la fragilidad y sensibilidad ecológica del archipiélago no lo hacen apto para la exploración de combustibles fósiles, porque la vida misma de los habitantes depende y seguirá dependiendo del capital natural de las islas.

Si nos ponemos en la actitud de ignorar todas las violaciones en las que ha incurrido la ANH: desde el no consultar a los raizales acerca de las exploraciones, procedimiento contenido en los artículos 329 y 330 de la constitución nacional; pasando por el olímpico salto al articulo 207 de el plan nacional de desarrollo, si de desarrollo es de lo que se habla, en el que claramente se prohíbe la exploración y explotación minera en arrecifes de coral , hasta con  la defensa que hacen en uno de sus comunicados , al decir que las zonas adjudicadas no están en el interior dela isla  sino costa afuera y que por lo tanto no los perjudica de ninguna manera, comentario que es más que ridículo tratándose de una población que tiene una relación socioeconómica inminente con el mar. Podríamos intentar imaginar la existencia de una planta petrolera en el archipiélago y pese a todo no  es tan fácil ya que esta isla tiene un área de 52 kilómetros cuadrados y una población cinco veces mayor a la de la capital. Ligado a esto ¿dónde quedaría la supuesta planta? sería esto una más de las decisiones por obtener el tan apetecido desarrollo económico aun cuando vaya en detrimento de la  biodiversidad, población y cultura.

2 comentarios:

  1. En el primer párrafo Isla de Providencia

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  2. Hace por lo menos dos semanas, los habitantes de las islas de San Andrés y Providencia han iniciado una serie de marchas y movimientos públicos con el propósito de frenar la exploración de varios de los cayos que conforman su territorio. Territorio en el que viven y trabajan, en el que tienen una economía. Economía que está totalmente ligada con la naturaleza y en consecuencia con el mar y los arrecifes de coral que allí se encuentran, considerados los más grandes del mundo y (han sido) SOBRA LO QUE ESTÁ EN PARÉNTESIS declarados Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO en el 2002 y Área Marítima Protegida por el gobierno nacional. Pero ni las marchas ni las declaraciones parecen importarle a José Armando Zamora COMA el director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, quien por el contrario ha dicho, muy descaradamente, que la reserva de Biosfera no prohíbe el desarrollo de actividades económicas. Y lo que ha dicho es verdad porque los raizales que habitan estas islas desde hace décadas no han encontrado ningún impedimento en la RESERVA existencia de Biosfera para desarrollar actividades económicas como la pesca, el cultivo y el turismo las cuales son parte del PIB DEL de el país y están amigablemente relacionadas con el ambiente. El problema está en que las actividades económicas, a las que se refiere el señor Zamora, implican exploraciones de los suelos debajo del mar, conocidas más con el nombre de exploraciones sísmicas, que consisten en realizar excavaciones y pequeñas explosiones generadoras de temblores, práctica que trae como consecuencia la ruptura INSERTA JUICIOS DE VALOR de los esqueletos de los corales que conforman el arrecife más grande del planeta.Tal como afirmó la microbióloga Mari Mow, la fragilidad y sensibilidad ecológica del archipiélago no lo hacen apto para la exploración de combustibles fósiles, porque la vida misma de los habitantes depende y seguirá dependiendo del capital natural de las islas.

    Si nos ponemos en la actitud de ignorar todas las violaciones en las que ha incurrido la ANH: desde el no consultar a los raizales acerca de las exploraciones, procedimiento contenido????? en los artículos 329 y 330 de la constitución nacional; pasando por el olímpico salto al articulo TILDE 207 de el plan nacional de desarrolloNOMBRE PROPIO , si de desarrollo es de lo que se habla, en el que claramente se prohíbe la exploración y explotación minera en arrecifes de coral , PUNTO Y COMA hasta con la defensa que hacen en uno de sus comunicados , al decir que las zonas adjudicadas no están en el interior delaSEPARAR isla sino costa afuera y COMAque por lo tantoCOMA no los perjudica de ninguna manera, comentario que es más que ridículo tratándose de una población que tiene una relación socioeconómica inminente con el mar. (Podríamos intentar imaginar la existencia de una planta petrolera en el archipiélago y pese a todo no es tan fácil ya que esta isla tiene un área de 52 kilómetros cuadrados y una población cinco veces mayor a la de la capital) NO ES CLARO LO QUE ESTÁ EN PARÉNTESIS . Ligado a esto ¿dónde quedaría la supuesta planta? sería esto una más de las decisiones por TOMAR obtener el tan apetecido desarrollo económico aun cuando vaya en detrimento de la biodiversidad, población y cultura.
    MUY BIEN…ASPECTOS DE REDACCIÓN Y EL TEMA ES PROPICIO PARA INSERTAR MÁS JUICIOS DE VALOR
    NOTA:48

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