domingo, 21 de agosto de 2011



Crecimiento económico no es igual a destrucción ambiental, pero eso es algo que las industrias de explotación minera no han entendido en su complejidad . El conflicto inicia cuando, a comienzo de este año, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) adjudicó a Ecopetrol la exploración de un área de la  isla de providencia, sigue con la denuncia, hace un mes, de los 38 títulos mineros en 36.400 hectáreas de parque naturales colombianos y continua con la más reciente construcción de una planta de extracción de gas nafta a 15 minutos de villa de leyva, todas las cuales amenazan con destruir el paisaje, desplazar a sus habitantes y disminuir el turismo de la zona. El argumento que ondean todos los defensores de estos proyecto es el del desarrollo económico como base para la calidad de vida, ejemplo de esto es el alcalde de Sutamarchán Carlos Roberto Castellanos quien se refirió a la planta de Ecopetrol en construcción:”creemos que es un gran proyecto, en el que se va a beneficiar al pueblo, con el uso de mano de obra local y algunas compensaciones por su construcción” ; pero la voz de los ambientalista no se ha hecho esperar, como es el caso de Guillermo Torres quien dice: “ el proyecto se ubica en una zona de alto riesgo de remoción de masas y de actividad sísmica con antecedentes históricos . No creo  necesario esperar a ver las consecuencias de nuestro paraíso destruido para que valoremos la verdadera riqueza que tenemos , es por eso que los animo a que se unan a la recolección de firmas virtuales que ha inicio el movimiento social del archipiélago de San Andrés y a revisar los enlaces que pondré en este espacio y que informan más al respecto.